BATERÍAS PARA LUZ DE EMERGENCIA

 
Muchas personas se quejan que las baterías se descargan muy rápidamente y la carga almacenada en ella nunca les alcanza. En realidad esto es de fácil solución, si pudiésemos comprender como funcionan las baterías y como se las debe cargar correctamente.

Las baterías se descargan principalmente por cuatro motivos distintos, incorrecta elección del tipo de batería, mal dimensionamiento de los bancos de baterías, incorrecta carga de las baterías y desconocimiento del correcto uso y MANTENIMIENTO de las baterías.

En primer término debemos comprender que hay dos tipos de baterías que son muy diferentes y su aplicación no debe confundirse:

A) Baterías de arranque (PROHIBIDAS): Son las más comunes (usadas en automóviles). El 99% de las baterías disponibles en el mercado son en definitiva baterías de arranque y la única diferencia entre ellas es el material constitutivo.

B) Baterías semiestacionarias: Son las que usted debiera usar con exclusividad en su banco de baterías de servicio. Es muy difícil conseguirlas ya que su uso está muy limitado (prácticamente se las usa para muy pocas aplicaciones). De aspecto son muy parecidas a las baterías de arranque. Las hay de varios tipos de materiales de construcción, siendo recomendables las de plomo ácido con tapa, iguales a las de arranque. Estas baterías están construidas con placas más gruesas y más separadas que las que usan las baterías de arranque.

Es realmente difícil diferenciar una batería para LUZ DE EMERGENCIA de una de arranque (automóvil) a simple vista, porque como lo hemos mencionado, al tener un mercado tan pequeño, comparado con las baterías de arranque, muchos fabricantes de baterías comunes ó especiales nos ofrecen baterías con diferentes rótulos como ser: baterías marinas, baterías de bajo mantenimiento, baterías estacionarias, baterías free water, baterías de gel, baterías de doble propósito (dual purpose), etc.


Es muy probable que la gran mayoría de estas baterías, no sean realmente para el uso de LUZ DE EMERGENCIA.
Las baterías de plomo ácido (recomendadas) sufren auto-descargas que oscilan aproximadamente entre 7 y el 8% de su capacidad por mes. Esto quiere decir que si dejamos las baterías en stand-by por dos meses, estas habrán perdido un 15% de su capacidad almacenada.
El régimen de auto-descarga es variable según la temperatura; a mayor temperatura mayor descarga.
La vida útil de una batería también está afectada por la temperatura, a mayor temperatura mayor velocidad de envejecimiento. A partir de los 23 grados centígrados, y por cada 9 grados de incremento de la temperatura la vida útil puede acortarse a la mitad.
Finalmente; no nos preocupemos porque las baterías tengan tapitas; ácido sulfúrico 1260 y agua destilada (electrolito). Parecen más lindas las baterías que no posean tapitas, pero eso no significa que sean las más adecuadas.

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